Hilos tensores


En la búsqueda del rejuvenecimiento facial, las nuevas tecnologías nos llevan a los hilos tensores, estos tratan la flacidez de la piel del rostro en tres áreas, alrededor de los pómulos, en la línea de la mandíbula y en el cuello, además de trabajar en la bioestimulación y dar un efecto lifting sin tener la necesidad de recurrir a una cirugía.

Este procedimiento tiene una duración de 20 a 40 minutos, y consiste en la aplicación subcutánea de varios hilos faciales de sutura reabsorbible, que ayudan a la generación y producción de colágeno, elastina y de cada uno de los componentes de la piel encargados de brindarle firmeza, los hilos se colocan en la dermis mediante una aguja muy fina, una vez posicionado el hilo, la aguja se retira y el hilo queda fijado en la zona deseada, estos no necesitan de un anclaje ni de sutura, por lo que su colocación es rápida.

Hay que tener en cuenta que con el tiempo los hilos son absorbidos por el cuerpo, pero sus efectos pueden durar hasta dos años.

Beneficios de los hilos tensores:

  • Reafirman la piel de una manera discreta, sin cicatrices.
  • Es un procedimiento rápido y ambulatorio.
  • Mejora el aspecto de la piel aumentando la cantidad de colágeno.
  • Los hilos tensores no se notan.
  • Los efectos de los hilos se mantienen incluso después de haber sido absorbidos, pues el colágeno y la elastina que estos generan, le dan lugar a colágeno nuevo de mejor calidad.
  • Se pueden combinar con otros tratamientos: como la aplicación de toxina botulínica, ácido hialurónico, entre otros.
Este tratamiento requiere una valoración previa, en esta se estudia la aplicación adecuada de los hilos tensores, que depende de el tipo de piel, la edad, entre otros factores.